La resaca es tal y como me la imaginaba. Me he despertado en la cama con R. N se ha despertado en el sofá con P. No sabemos nada de J. Tampoco de E. Es increíble lo que da de sí esta casa. La bolsa de hielo flota en el fregadero. El aire huele a tabaco. La alfombra sigue mojada. Alguien ha puesto una cafetera. Joder, qué frío, que alguien cierre la ventana. Comemos pan tostado entre las sábanas. Ojalá más almohadas. Es increíble lo que da de sí un sofá cama. No tardamos en pedir pizza. R y P se han ido a casa. N y M siguen aquí, bajo las mantas. Fumamos. Charlamos de nada mientras los móviles se cargan. Saco chocolate. Comentamos jugadas. Pongo una lavadora. N se marcha. M y yo seguimos bajo las mantas. Vemos una película de tres horas. Suena un móvil. Suena otro. Suenan a madres y nosotras sonamos a resaca. Termina la película y M que se marcha. La basura, que dice que la baja. Adiós, un beso, hasta mañana. Es increíble lo que da de sí no hacer absolutamente nada.